Qué se entiende por Tercera Persona y cuáles son sus ejemplos
La tercera persona es una categoría gramatical que se refiere a personas, animales o cosas de las que se habla sin ser ninguno de los interlocutores. En español, se identifica con los pronombres «él», «ella», «ellos» y «ellas». También existen pronombres átonos (le, lo, la, se) y posesivos (su, sus) que indican relación de pertenencia. En inglés, los pronombres son «he», «she», «it» y «they».
Qué es la Tercera Persona
Para entender el concepto de tercera persona, hay que distinguirla de la primera y segunda personas. La primera persona se refiere a quien habla, por ejemplo, «yo» o «nosotros». La segunda persona se dirige a quien se está hablando, como «tú» o «vosotros». La tercera persona, en cambio, se refiere a alguien que no está presente en la conversación, siendo el objeto de la misma. Por ejemplo, en la frase “María come pizza”, “María” es un ejemplo de tercera persona del singular.
El uso de la tercera persona se puede observar en la gramática y en la escritura. cuando se emplean pronombres para referirse a alguien o algo, se hace uso de la tercera persona. Esto permite una comunicación más objetiva y formal, especialmente en contextos académicos o literarios, donde es fundamental mantener la distancia emocional y permanecer enfocado en el contenido.
Pronombres de la Tercera Persona en Español
En español, los pronombres que se usan para la tercera persona son fundamentales para la estructura gramatical. Estos pronombres se dividen en varias categorías. Primero, están los pronombres sujetos: «él», «ella», «ellos» y «ellas». Estos pronombres permiten indicar quién realiza la acción del verbo en la oración.
- Él: Se usa para referirse a un solo hombre o niño.
- Ella: Se usa para referirse a una mujer o niña.
- Ellos: Se usa para referirse a un grupo de hombres o en sentido mixto.
- Ellas: Se refiere a un grupo de mujeres.
Además, existen pronombres átonos, que son más cortos y suelen usarse para evitar la repetición. Incluyen «lo», «la», «le» y «se». Por último, se encuentran los pronombres posesivos, que indican pertenencia, como «su» y «sus».
Pronombres de la Tercera Persona en Inglés
Al igual que en español, el inglés también utiliza pronombres específicos para la tercera persona. Los pronombres sujetos son «he», «she», «it», y «they». A continuación, se describen brevemente:
- He: Se refiere a un hombre o niño.
- She: Se refiere a una mujer o niña.
- It: Se usa para referirse a cosas o animales, especialmente cuando no se sabe el género.
- They: Se usa para referirse a un grupo de personas o en un sentido neutral cuando el género no es específico.
Estos pronombres son esenciales para la construcción de oraciones en inglés, específicamente en el uso de la tercera persona, y permiten establecer la relación entre el sujeto y los verbos. Por ejemplo, en la oración «She runs fast», «She» es un pronombre de tercera persona del singular.
Uso de la Tercera Persona en la Redacción
La tercera persona juega un papel crucial en la redacción, ya que permite dar un tono más formal y objetivo a los textos. Utilizar la tercera persona ayuda a evitar la subjetividad y garantiza que la información presentada no esté vinculada directamente a las opiniones o a la experiencia personal del autor.
Este tipo de redacción es especialmente importante en contextos como la literatura, donde la tercera persona permite crear una narrativa más amplia y rica, y en textos académicos, donde la objetividad es clave para transmitir información relevante de manera clara y precisa.
Tipos de Narración en Tercera Persona
La narración en tercera persona puede clasificarse en diferentes tipos, según la perspectiva desde la que se cuenta la historia. Entre los tipos más comunes se encuentran:
Tercera Persona Omnisciente
En este tipo de narración, el narrador tiene conocimiento total de los pensamientos, emociones y acciones de todos los personajes. Esto permite al lector obtener una visión completa de la historia, ya que el narrador puede ofrecer información que los personajes mismos desconocen. Por ejemplo, en una novela, el narrador puede informar sobre los sentimientos de un personaje, mientras otro personaje está ausente o no es consciente de esa situación.
Tercera Persona Interna
La narración en tercera persona interna se limita a los pensamientos y emociones de un solo personaje, lo que brinda al lector una perspectiva íntima, pero restringida. Esto significa que el narrador revela solo lo que ese personaje sabe o experimenta. Por ejemplo, en «Él no podía dejar de pensar en lo que había sucedido», la narración está enfocado en cómo ese personaje se siente y percibe la realidad.
Tercera Persona Externa
En una narración tercera persona externa, el narrador se limita a describir las acciones y diálogos de los personajes sin ahondar en sus pensamientos o sentimientos. Este estilo se utiliza a menudo para dar un tono más objetivo y menos emocional a la narrativa. Por ejemplo, “Ellos caminaron hacia la tienda y hablaron sobre el clima” es una afirmación que no revela lo que cada personaje siente realmente.
Tercera Persona Testigo
La tercera persona testigo es un estilo en el que el narrador observa la acción desde un punto de vista limitado, como si fuera un personaje más, pero que no participa en la historia. Este narrador puede ofrecer detalles sobre lo que sucede, pero no tiene acceso a los pensamientos internos de los personajes, a diferencia del narrador omnisciente.
La tercera persona en la redacción académica
En la redacción académica, el uso de la tercera persona es fundamental para asegurar la objetividad y la neutralidad en la presentación de la información. Esto permite que el lector se enfoque en los argumentos y datos, en lugar de distraerse con la opinión del autor. Es una práctica común en informes, ensayos y artículos de investigación, donde la claridad y la precisión son vitales.
Al adoptar la tercera persona, los autores pueden presentar sus hallazgos de manera más efectiva, lo que resulta en una mejor comprensión del tema tratado. Por ejemplo, en lugar de escribir «Yo creo que…», se puede formular «Se ha demostrado que…». Esto aporta mayor credibilidad y peso al texto.
Ejemplos de la Tercera Persona en la Literatura
A lo largo de la historia de la literatura, se han utilizado las narrativas en tercera persona para contar historias ricas y emocionantes. A continuación se presentan algunos ejemplos destacados:
- En «Cien años de soledad» de Gabriel García Márquez, la narrativa es mayormente omnisciente, lo que permite al lector experimentar la historia de un modo amplio y profundo.
- «El señor de los anillos» de J.R.R. Tolkien utiliza la tercera persona para narrar la aventura y el crecimiento de sus personajes a lo largo de la obra.
- En «La casa de los espíritus» de Isabel Allende, encontramos una mezcla de tercera persona omnisciente y testigo, que permite vislumbrar las distintas perspectivas de los personajes.
Estos ejemplos muestran cómo el uso de la tercera persona puede enriquecer la narrativa y darle profundidad a las historias.
La tercera persona es una herramienta clave en la gramática y la redacción, permitiendo una narración objetiva y rica en detalle que se utiliza ampliamente en la literatura y el ámbito académico.
